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domingo, 26 de octubre de 2025


 hombre invisible de la ciudad invisible 



Estoy harto de estas calles, 

estoy harto de esta ciudad 

invisible, 

con las mismas puertas, 

con los mismos escalones, 

con las misma nubes 

que veía en mi juventud, 

pintadas 

en un mismo cielo.


Este cielo no se conmueve, 

me llueven

los mismos sueños y las mismas pesadillas 

que antaño

porque añoro un camino

que me lleve lejos.


Como una sirena que grita, 

que canta algo

cerca del río

para que me eche a nadar 

y seguirla 

hasta el océano atlántico

y dejar atrás cualquier falso

poema,

que no cabe en mi piel desnuda,

no hay nada más verdadero 

que el simple cuerpo

sin su abecedario 

de la juventud. 


He leído doce veces la biblia,

tengo en mi interior

los versos 

de los salmos, 

como una oración para ser inmortal,

sin embargo no apareces,

dama de la luna,

no veo tu rostro descubierto

de tierra oculta.


Sé que no tienes 

que pasear delante de mi casa, ya sé que viviría sin ti

hasta el final de los tiempos, 

hay una luz

que me guía, 

eres tú, 

te veo blanca, pálida,

a lo lejos de una antigua carretera 

que me lleva a las oscuras montañas

de la tan despreciada ciudad mía, 

que me es invisible.


Te conocí, dama 

de cabellos blancos, 

de cuerpo oscuro,

de ojos verdes, 

me dijiste que debería dejar 

lo invisible de esta ciudad, 

que debería dejar las tabernas,

que estos callejones no eran para mí 

y miraba con añoranza 

las aguas del río,

su libertad,

lo oscuro de sus aguas

era mi protección,

me dejaste,

tu cuerpo se desvaneció, 

tu cabello blanco, 

tu rostro 

desapareció,

como una fantasía.


Tuve que pelear 

con lo duro de las mañanas,

tuve que escribir tus poemas,

como tu me dijiste,

entré a una cafetería,

con su reloj

sucio de tiempo

y pedí un té

y creí que te podría seguir,

dama de lo invisible.


Deje el té,

me levanté y saludé a la dueña 

y me encaminé por un vericueto

de callejones

hacia casa 

y mi cuerpo

fue desapareciendo 

en el camino,

como si yo tampoco

no hubiera 

existido,

hombre invisible de la ciudad 

invisible. 

  hombre invisible de la ciudad invisible  Estoy harto de estas calles,  estoy harto de esta ciudad  invisible,  con las mismas puerta...